El puntillo y la ligadura · Ritmo y compás · Teoría musical
El puntillo, a la derecha de la figura, le añade la mitad de su valor: una negra con puntillo dura una negra y una corchea; una blanca con puntillo, tres…
El puntillo y la ligadura
El puntillo, a la derecha de la figura, le añade la mitad de su valor: una negra con puntillo dura una negra y una corchea; una blanca con puntillo, tres negras.
La ligadura de prolongación une dos notas iguales seguidas: suenan como una sola, con la duración sumada. Sirve, entre otras cosas, para que una nota pase la barra de compás. No hay que confundirla con la ligadura de expresión, que une notas distintas para tocarlas legato.
Doble puntillo y ligaduras
Un segundo puntillo añade la mitad del primero: una negra con doble puntillo vale una negra, una corchea y una semicorchea. Es poco frecuente, pero aparece en la música barroca y clásica, y conviene sumar con calma.
La ligadura de prolongación une dos notas de la misma altura y solo la primera se ataca. Sirve sobre todo para cruzar la barra de compás, donde un puntillo no se puede escribir, y para mostrar las partes del compás. No debe confundirse con la de expresión, que une notas distintas.