Por la dominante, y por enarmonía · Modulación · Teoría musical
La dominante de la nueva tonalidad basta para llegar a cualquier sitio, con o sin su II. Un II – V – I hacia una tonalidad lejana es el recurso más usado…
Por la dominante, y por enarmonía
La dominante de la nueva tonalidad basta para llegar a cualquier sitio, con o sin su II. Un II – V – I hacia una tonalidad lejana es el recurso más usado en el jazz, y da igual lo lejos que esté: la fuerza de la dominante arrastra al oído. Lo que distingue esta modulación de una dominante secundaria es que después se queda.
La enarmonía aprovecha los acordes con dos lecturas posibles: un disminuido puede resolver en cuatro tónicas distintas, y una séptima de dominante puede reescribirse como sexta aumentada, y resolver en otra tonalidad. Beethoven y Schubert se sirvieron mucho de estas puertas para llegar lejos en poco tiempo.